En el diario español El País aparece hoy una entrevista a Marcel Granier, director general de Radio Caracas Televisión, un multimedio venezolano.

Chávez decidió no renovar la licencia del canal de televisión, algo que puede hacer cualquier gobierno. Los medios de comunicación son del Estado, este puede decidir conceder por un determinado tiempo la licencia para que sean administrados por manos privadas. Estos contratos tienen plazos, y una vez finalizados el Estado puede decidir renovarlos o no.
De hecho en Argentina los grandes medios están en manos privadas y gozan de licencias interminables y poco controladas que favorecen el monopolio de la información. Acá, como en muchos paises del mundo la mayor parte de los medios están en manos de privados, eso está mal. En Venezuela, Chávez está haciendo todo lo posible para que la información sea un monopolio del gobierno (no del Estado, lo cual no sería tan malo), eso también está mal.
Ahora bien, lo que llama la atención es que en la entrevista publicada por El Pais, Granier niega que su canal haya colaborado en el golpe de Estado de 2004, y que no hay pruebas de eso. Está claro que no disparó una sola bala, pero desde RCTV se mostraron imágenes que condicionaron la opinión publica de manera perversa. Y a diferencia de lo que dice Granier, esto está probado. Yo mismo tengo en mi casa un video producido en 2005, donde se muestra, con imágenes grabadas de RCTV, como se manipularon los acontecimientos, desde la masacre de puente Llaguno en adelante. Si en Argentina se puede acceder a esta información, parece evidente que en Venezuela habrá circulado mucho.