LA PRENSA NO HABLA HOY, COMO NO HABLABA AYER
Jorge Julio López está desaparecido, con todo lo que esa palabra significa para la historia argentina reciente. Sin embargo el silencio es brutal y repetido, los Medios, el Gobierno y toda una sociedad, están bajo el terrible manto de la indiferencia, como hace treinta años.
24 de marzo de 1977, Rodolfo Walsh envía la carta a las Juntas, en ese escrito denuncia las atrocidades cometidas por la dictadura en un año de gobierno: “Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror…Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente el último año”.
Muchos periodistas que trabajaban en ese momento aseguran que nada se sabía de lo que estaba sucediendo, ¿acaso Walsh contaba con una bola de cristal que le permitía ver cosas ocultas al resto de los mortales?, más bien parece que la realidad estaba ahí, para quien tuviera ganas de verla. Diarios y revistas hablaron sin pudor de un campeonato mundial de fútbol, mientras 30.000 personas desaparecían. Entre los medios que eligieron callar en ese momento y los que callan hoy, no hay diferencias. Salvo contadas excepciones, el periodismo en general parece aceptar con naturalidad que la policía bonaerense se este ocupando de buscar a López. Quienes deberían considerarse los principales sospechosos son los encargados de buscar a la víctima, los grandes medios no lo denuncian.